El Desajuste Educativo en España: Universitarios en Puestos de FP

El Escenario Actual en España

Una Posición Mejorada en la OCDE

A lo largo de los años, España ha logrado mejorar su posición en el ranking educativo de la OCDE. De estar entre los países con peores indicadores, ha ascendido hasta situarse en una posición media. Sin embargo, aún persisten desafíos significativos en el ámbito educativo y laboral.

El Punto Flaco: Formación Profesional

Uno de los principales desafíos identificados es la baja tasa de graduados en Formación Profesional. A pesar de la creciente demanda de profesionales técnicos y especializados en diversos sectores, España aún no produce suficientes graduados en FP para satisfacer estas necesidades.

Universitarios en Puestos de FP

Otro problema destacado es el elevado número de licenciados universitarios que terminan ocupando puestos de trabajo tradicionalmente destinados a titulados de FP. Esta situación no solo refleja un desajuste entre la formación recibida y el empleo obtenido, sino que también sugiere una sobreeducación en ciertos campos y una posible devaluación de los títulos universitarios.

Comparativa con la OCDE

La OCDE ha señalado que España tiene el doble de licenciados universitarios en puestos de FP en comparación con la media de los países miembros. Esta disparidad es una clara señal de que el sistema educativo y laboral necesita ajustes para alinear mejor la formación con las demandas del mercado.

Implicaciones y Desafíos

La falta de graduados en FP y la ocupación de estos puestos por universitarios tiene varias implicaciones. Por un lado, puede llevar a una insatisfacción laboral entre los licenciados que sienten que no están utilizando plenamente sus habilidades y conocimientos. Por otro lado, puede frenar el acceso al mercado laboral de aquellos que realmente poseen la formación técnica adecuada.

El Camino a Seguir

Es esencial que España fortalezca su Formación Profesional, promoviendo su valor y relevancia en el mercado laboral. Además, es crucial reevaluar y adaptar los currículos universitarios para garantizar que los graduados estén mejor preparados para las demandas actuales y futuras del mercado.

Conclusiones

El desajuste entre formación y empleo en España es un llamado de atención sobre la necesidad de redefinir y fortalecer la educación en el país. Con una FP robusta y una educación universitaria alineada con las demandas del mercado, España puede asegurar un futuro laboral más prometedor y satisfactorio para sus ciudadanos.

  • Un puesto inferior. Los jóvenes españoles entre 25 y 29 años de edad que han salido de la universidad con su título superior encuentran, sin embargo, dificultades para encontrar un trabajo acorde a su formación. Un 44% está desempeñando un oficio inferior a su capacidad, cuando la media de la OCDE está en un 23%. Solucionar esto depende de los responsables educativos, que han de reforzar la Formación Profesional, pero también cabe achacarlo al sector productivo. "Cada quien debe hacer su parte", dijo ayer la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia. Al economista jefe de la OCDE, Andreas Schleicher, este es un dato especialmente preocupante. "El país ha invertido mucho para que los jóvenes entren en las universidades, pero resulta que salen y se tiene que conformar con menos. Puede que sea un problema de la economía, pero también de la calidad de la educación. Es un dato muy serio sobre el que hay que detenerse".
  • La mala fama. Los cursos de FP adolece en España de mala fama, la sempiterna hermana inferior del bachillerato, un aspecto que se ha ido combatiendo con campañas informativas, pero que todavía hoy arrastra unos malos resultados cuando nos comparamos con otros países. En 2008 obtuvo el título de FP un 38% respecto al total de la población en la edad típica de la graduación, mientras que la media de la OCDE es de un 44% y la de la UE, más alta aún, un 52%. En el bachillerato, sin embargo, España se sitúa casi en la media de la OCDE en su tasa de Graduado en Eso y supera la de la UE en dos puntos. El problema en España es el abandono educativo temprano, es decir, los chicos que se matriculan en enseñanzas posobligatorias pero no las completan, o que dejan las aulas cuando acaba el periodo obligatorio.
  • Todos a clase. El Ministerio de Educación se congratula de las cifras educativas de este año, en que los matriculados en FP han subido en más de 34.000 alumnos. Si a ellos se suman los de Bachillerato, la tasa de matriculación en esta etapa posobligatoria alcanza un 80,8%, prácticamente en la media de la UE. Pero si se discriminan los datos de la FP, la cosa cambia, porque están muy por debajo (43,8%) de la medida de la OCDE (47,4%) y más aún de la media de la UE (52,9%). He ahí el problema. Y sin estos estudios, como mínimo, acceder al mercado laboral cada vez es más difícil. Lo están diciendo los informes internacionales, lo recalcan los políticos cuando tienen oportunidad y lo repiten los profesores en clase. El tirón de este año en las matrículas de Formación Profesional puede ser un indicador de que lo van asumiendo. O no. Puede ser un efecto de la crisis. El Ministerio de Educación prefiere pensar que se debe, también, a un cambio en la mentalidad de las familias, que conceden más valor a la formación de sus hijos que antaño.
  • Mercado laboral. La población de entre 20 y 24 años que solo tiene estudios básicos soporta en España un paro del 16,8%. Entre los que completan la etapa posobligatoria (Bachillerato y FP de grado medio) el desempleo desciende hasta un 6,1%. Si se tiene más edad, esta formación puede incluso quedarse corta, puesto que el paro se eleva entre los 25 y 29 años al 7,6%. En todos los casos, el paro es inferior en la OCDE y en la UE, como media. Por tanto, faltan estudios, pero también hay deberes que hacer en el ámbito del empleo. "El tejido productivo español siempre ha sido muy débil. Cualquier oferta de empleo que sale, aunque el perfil sea de titulados medios, tiene esperando una cola de licenciados, con máster, idiomas. Y esos son los que lo consiguen, porque además, les pagarán lo mismo. La educación es una mayor garantía para obtener empleo, pero esa relación entre una cosa y la otra es más fructífera en Europa que lo haya sido nunca en España", dice Miguel Recio, del Observatorio Social de la Educación de la Fundación 1º de Mayo.
  • Años atrás. La población española (de 25 a 64 años) pone de manifiesto la carencia en estudios medios. Solo un 22% acredita haber alcanzado y completado esa etapa, mientras que en la OCDE es justo el doble y aún más alta en la UE. Sin embargo, España siempre ha destacado en estudios superiores. Acabaron la universidad un 29%, un punto por encima de la OCDE y 4 más que en la UE. Por abajo, también en estudios básicos, España está muy por encima de ambas medias. Ese ha sido el problema, que aún se arrastra, aunque la tasa de matrículas para etapas preuniversitarias puede ser un signo de que se va corrigiendo. Si completan los estudios, porque la crisis está dejando sentados en las aulas a muchos alumnos una vez superada la secundaria obligatoria, pero quizá porque no hay nada que hacer fuera del instituto.
  • Financiación. El gasto público en educación como porcentaje del PIB que recoge el informe es de 2007. Entonces se destinaba en España un 4,3%, un punto por debajo de la media de la UE, que solo es una décima más alta que la de la OCDE. Este año, sin embargo, el Ministerio de Educación ha presentado los datos actuales, que sitúan ese gasto en un 5,1% (claro que el PIB es menor por la recesión). Faltaría saber si la media de la UE también ha crecido.

El gasto por alumno sitúa a España en mejor posición, en un 27% en relación con el PIB por habitante frente al 24% y 25% de la UE y la OCDE, respectivamente. Pero en este capítulo hay una pequeña trampa. Entre 1995 y 2007 el gasto por alumno de Primaria y Secundaria subió un 40%, pero ello se debe sobre todo a la caída del número de alumnos, cuya matrícula descendió un 25%, dicen los expertos. En todo caso, invertir en educación es ventajoso, como recalcó ayer Eva Almunia. "Por cada euro que se invierte, retornan tres al erario público. En España solo dos, pero eso responde exclusivamente a que nuestra carga impositiva es menor", dijo.

En general, los datos educativos españoles no son tan preocupantes como lustros atrás. España se ha ido situando en la media de la OCDE en muchos de los parámetros estudiados. "Y la esperanza de vida escolar de un alumno de cinco años, es decir, su permanencia en centros escolares, es de 17,2 años, muy cercana al 17,6 de la media de la OCDE", dice la embajadora española ante la OCDE Cristina Narbona. "España sigue acortando distancias y hace un esfuerzo superior al de otros países respecto al PIB por habitante", afirma. "Eso está permitiendo dejar atrás el lastre de la generación de nuestros padres y abuelos, que no tenían el nivel educativo adecuado", añade.

Y coincide en ello Shcleicher, el economista del directorio de la OCDE. "España es uno de los países que ha avanzado de forma más espectacular. El reto ya no es lograr integrar a más personas en el sistema educativo, sino mejorar la calidad, y en eso le queda camino por recorrer. España no debe conformarse con estar en la media, debe aspirar a la excelencia", dijo ayer este experto. Schleicher apunta a la necesidad de "abrir el sistema educativo a más creatividad, utilizar el networking y algo más de competición así como crear mayores expectativas para los graduados.

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Preguntas Frecuentes

¿Puede realizarse un proceso de selección para participar en un proyecto de FP Dual?

En función a lo que determine normativa autonómica, se podrá realizar un procedimiento de selección a los solicitantes en aquellos ciclos formativos con proyectos de FP Dual conforme a unos criterios establecidos al efecto, fijados de común acuerdo por la empresa y el centro educativo.

El alumno que desee participar deberá conocer que solicitando la modalidad Dual se matricula en un grupo con condiciones diferentes, en el que la distribución temporal de la actividad formativa en el centro y en la empresa puede variar la duración de su ciclo, que pueden existir unos criterios de selección para ocupar los posibles puestos formativos y que para este proyecto tendrá un tutor en el centro de FP y un tutor en la empresa durante todo el proceso formativo y que tendrá obligación de cumplir con el calendario, la jornada y el horario establecidos en el proyecto concreto.

¿Puedo matricularme de módulos de primero y de segundo, indistintamente?

La matrícula en la modalidad de distancia es parcial y en función a las comunidades autónomas también puede ser modular, lo que significa que el alumno puede realizar una elección de los módulos que se deseen cursar, de manera autónoma y una vez analizadas las enseñanzas, en función de su itinerario formativo y profesional salvo los módulos de Proyecto y FCT, que requieren tener el resto de módulos superados.

Pero siempre se debe tener en cuenta que, al convivir distintas ofertas formativas, tanto de Comunidades Autónomas como del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, puede haber variaciones en calendarios, convocatorias, sistemas de matrícula, procedimientos de admisión etc., por lo que hay que consultar la oferta concreta en la que se decida cursar estos estudios.

¿Cuál es el periodo máximo que puede permanecer un alumno o una alumna en un ciclo formativo de FPB?

Puede permanecer como máximo cuatro años, dos años por cada curso de FPB.

¿Cómo es la evaluación de los alumnos que participan en estos proyectos?

La evaluación del aprendizaje del alumnado que cursa la formación profesional Dual tendrá un carácter continuo y formativo y se realizará por módulos profesionales.

La evaluación del alumnado será responsabilidad de los profesores de los módulos profesionales del centro, teniendo en cuenta las aportaciones de los tutores de la empresa y el resultado de las actividades desarrolladas en la misma, en base a los resultados de la observación en el puesto de formación y la ejecución de otras actividades que se puedan acordar entre el alumno, el centro educativo y la empresa.

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